Paul Gauguin (1848-1903)

Gauguin avanzó algunas de las características del arte que se impondría en el s.XX: la perspectiva dejaría paso a la pintura plana, el simbolismo pictórico sustituiría al realista y la espontaneidad impresionista sería barrida por la construcción conceptual de la realidad. A diferencia de los impresionistas, Gauguin pretendía soñar ante la naturaleza y no sólo captarla. Quería expresar sus sentimientos e ideas partiendo del mundo exterior. Para él, el arte debía ser un símbolo de los sentimientos profundos del hombre. Sus experimentos cromáticos son un precedentes del movimiento fauvista. La fuerza expresiva de sus cuadros influyó en Munch y en el Expresionismo. Entre sus cuadros más destacados están El Cristo amarillo, La visión tras el sermón, ¿De dónde venimos? ¿Quiénes somos? ¿Adónde vamos? o Mujeres de Tahití.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Autores, Tema 13º. El arte del siglo XIX.. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s